Hoy he recordado una cita que me emocionó en su día y quería compartir con todos vosotros. En pocas palabras se puede decir tanto…
«No os diré no lloréis, pues no todas las lágrimas son amargas» Gandalf en El Señor de los Anillos: El Retorno del Rey
Mes: noviembre 2012
Cuando el reloj anuncie la media noche
Ohhh París París…capital de la Francia más bella y romántica. Tus calles transportan al viajero a otra época, donde escudriñar y añorar lo vivido. Has sido testigo y anfitriona de los más ilustres personajes literarios, por tus venas ha corrido grandeza y ha nacido una era de inolvidables escritores que a día de hoy perduran en nuestra memoria. Cuna de una generación perdida, iban a París a encontrarse a si mismos y tal vez escribir unas lineas…inspirados por tu belleza. Muchos son los que fracasaron y cayeron en las garras del olvido, ¿pero y otros? Oh mon dieu! otros crearon belleza, la pintaron, la escribieron, nos la dejaron como legado. Y es que ya lo decía un tal Hemingway…»Si tienes la suerte de haber vivido en París cuando joven, luego París te acompañará, vayas donde vayas, todo el resto de tu vida, ya que París es una fiesta que nos sigue».
Tenemos una cita
«Soy de otra época…las cosas eran mucho menos complicadas. Si te hubiera conocido entonces, te habría cortejado, habríamos dado paseos en carabinas y tomado té helado en el porche.
Puede que te hubiera robado un beso o dos, pero sólo después de pedirle permiso a tu padre. Me habría arrodillado ante ti…y te habría ofrecido un anillo. Era de mi madre.
Isabella Swan prometo amarte para siempre, todos los días de mi vida ¿me concederías el extraordinario honor de casarte conmigo?»
Dulce niña
Frágil, pura, inocente y fría como el hielo. Un soplo de viento la balancea, la mece y acompaña en sus sueños…pero indestructible lucha y perpetúa su espíritu. Nada la hace temblar salvo ella misma, su miedo vive, duerme y baila con ella. ¡Deja que salga, deja que vuele y extienda sus negras alas! Ríndete a la oscuridad y siente su frenesí. Ahora ya es tarde dulce niña, has caído en sus redes…bella y psicótica acompaña sus pasos y siente su ardiente tacto. Mi dulce dulce niña…tuya es la gloria, la princesa de los cisnes.

